¿Por qué Popeye comía espinacas?

Popeye tenía toda la razón al comer espinacas, ya que éstas, tienen la cualidad de mejorar nuestras capacidades físicas por su riqueza tanto en vitaminas como en minerales.

La espinaca es posiblemente la verdura más nutritiva de las que se conocen. Contiene uno de los mayores aportes de proteínas dentro de los vegetales, casi no contiene hidratos de carbono y mucho menos de grasas, por lo que su aporte en calorías es de 22 por 100 grs.

El poder nutritivo de las espinacas radica en su gran riqueza vitamínica y mineral, ya que 100 grs de ellas aportan:

  • 2/3 (672ug) de las necesidades diarias de vitamina A (1000ug).
  • El 100% del ácido fólico o folato requerido durante el día (200ug).
  • La mitad de la vitamina C (28,1 mg) que necesitamos cada día (60 mg).
  • Casi la cuarta parte (79 mg) del magnesio que necesitamos cada día (350 mg).
  • Más de la cuarta parte (2,71 mg) de las necesidades diarias de hierro (10 mg).

¿Qué parte de nuestro cuerpo se beneficia aún más con el consumo de espinacas?

En general, mientras consumamos los 100 grs de espinacas al día, mediante el proceso de absorción intestinal, se distribuirán todas sus propiedades a través de la sangre, a nuestros tejidos. Pero principalmente nos vemos beneficiados en dos áreas:

  1. La espinaca es muy rica en luteína y zexantina, dos carotenoides que previenen la pérdida de la agudeza visual debida a la degeneración de la mácula, que es el punto más sensible de la retina. Este trastorno es la causa más importante de la ceguera en la tercera edad. Tenemos que saber también que la espinaca es más efectiva que la zanahoria en la prevención de la degeneración senil de la mácula de la retina.
  2. El aporte de hierro (2,71 mg) por 100 grs, en conjunto con el de vitamina C previenen la aparición de anemia. Debemos saber también, que en proporción éste aporte supera al aportado por la carne.
  3. Se ha comprobado que las proteínas de la espinaca impiden la absorción del colesterol y de los ácidos biliares. Su consumo ayuda a reducir los niveles de colesterol en la sangre.
  4. Por la riqueza de ácido fólico previene ciertas malformaciones nerviosas del feto, así como su poder antianémico el ideal para las embarazadas.

Preparación y empleo:

Crudas: Cuando están tiernas se pueden comer en ensaladas, así, mantienen todas sus propiedades.

Congeladas: Pierden una pequeña parte de la vitamina C, pero se encuentran todo el año.

Cocinadas: Es ideal al vapor, porque así no pierden parte de sus vitaminas y minerales.

Jugo Fresco:  Medio vaso al día antes de la comida o la cena, tomado a sorbos, es una dosis recomendable.

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